¿Quien no ha contado borregos para dormir? ¿Quién no se ha acostado y dado vueltas y vueltas en la cama? Puedes intentar conciliar el sueño por distintos medios, sin embargo, parece escaparse todas las veces. Finalmente resulta inútil seguir acostado, el diálogo interno no se detiene y estás más despierto que cuando te acostaste.

Existen tres tipos de insomnio:

  • Dificultad para iniciar el sueño
  • Dificultad para mantener el sueño
  • Despertarse demasiado temprano y no poder volve a conciliar el sueño

El insomnio puede ser independiente de otros problemas del salud cuyo caso recibe el nombre como consecuencia primaria. O incluso es común verlo como efectos secundario  de algunos antidepresivos entre otros medicamentos, o bien puede producirse como consecuencia de otro trastorno o enfermedad.

Tal vez la causa del insomnio sea el ritmo actual de vida, la comunicación cada vez más rápida que exige una respuesta inmediata de nuestra parte, o tal vez siempre haya sido así, lo cierto es que el insomnio no es nuevo. Cuando la tensión del trabajo u otras preocupaciones te siguen a la cama, el insomnio entra en escena, robándote sueño y descanso. El estrés persistente puede contribuir al desarrollo o empeoramiento del insomnio. Problemas en las relaciones o en el trabajo, un hijo con un enfermedad crónica o cualquier otra situación estresante puede contribuir al insomnio. Esto es lo que llamamos la Vulnerabilidad al estrés.

 Y hay que reconocer que el insomnio es un síntoma que aparece en muchos de los casos tales como:

  • Transtornos depresivos
  • Trastorno de ansiedad
  • Control de temperamento
  • Padeces enfermedades físicas como patologías del corazón, pulmón, artrosis, asma…
  • Tomar mucho medicamento o haces un consumo abusivo de estimulantes del sistema nervioso (cafeína, teína, tabaco…).
  • Comidas mal balanceadas, tales como cenas muy pesadas antes de dormir o ir a la cama con el estomago vacío.
  • Tener excesiva estimulación antes de ir a dormir como seria realizar ejercicio de alto impacto.
  • Realizas pocas o ninguna actividad por el día.

Así que te recomiendo estos sencillos pasos para tener un sueño normal y reparador:

  1. Cuida lo que comes y tomas en horas por dormir, los refrescos por lo general contiene cafeína y otros estimulantes, cuida la cantidad de azúcar que consumes , las comidas abundantes,  procura cenar ligero. 
  2. Toma tiempo para relajarse, cuida el ambiente, obviamente si existen demasiados ruidos esto afecta, procura controlar el ambiente con luz en especial en las habitaciones.
  3. Si tu problema ya tiene varias semanas lo más recomendable es ir con un psicólogo o especialista, no empezar a tomar medicamento para el insomnio esto muchas veces agrava más el problema. 
  4. Es recomendable empezar escribir lo que uno siente empezar a sacarlo del sistema psicológico, practicar algún deporte para ir viendo el estrés o aprender técnicas de respiración con el fin de ir disociándose del estrés. 
  5. Toma en cuenta que el insomnio en muchas ocasiones es un aviso de algo que tienes que atender puede estar conciente o inconciente, pero no lo dejes de lado. 

Espero que esta información sea útil para ustedes, como siempre estamos a sus órdenes en el Centro médico de especialidades de la avenida Américas en el consultorio 205 nos manejamos con previa cita al 656611-1022. 

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